Cómo conservar quesos frescos y cremas en casa
Imagen ilustrativaLos quesos frescos, las cremas y el requesón son productos vivos: tienen mucha humedad y poca sal comparados con los quesos madurados, y por eso son sensibles a los cambios de temperatura. Saber cómo transportarlos y guardarlos en casa es la diferencia entre aprovecharlos toda la semana o tener que tirarlos a los pocos días. Estos son los hábitos que recomendamos en el mostrador.
1. La cadena de frío empieza al salir de la tienda
Todo lo que vendemos es producto refrigerado. Lo ideal es que pase el menor tiempo posible fuera del frío. Si vas a hacer más compras, deja la cremería para el final del recorrido. Una hielera pequeña o una bolsa térmica con un gel congelado ayuda mucho, sobre todo en días calurosos o si vas a tardar en llegar a casa. Al llegar, guarda primero los lácteos y después lo demás.
2. Cada queso pide un trato distinto
- Panela y ranchero: guárdalos en un recipiente con tapa. Si sueltan suero, escúrrelo para que no se ablanden de más.
- Oaxaca: envuélvelo en papel encerado o en una bolsa bien cerrada para que no se reseque la hebra.
- Manchego y chihuahua: al ser semiduros toleran mejor el refrigerador; envuélvelos para que no absorban olores.
- Cotija: es firme y salado; mantenlo en recipiente cerrado para que no se endurezca en exceso.
- Requesón: es de los más delicados. Mantenlo tapado y en la parte más fría del refrigerador.
3. Crema, mantequilla y yogurt
La crema natural y la crema ácida se conservan mejor si siempre usas una cuchara limpia para servir; meter una cuchara con restos de comida acelera que se echen a perder. Cierra bien el recipiente después de cada uso. La mantequilla puede quedarse fuera solo el tiempo necesario para untar; el resto, refrigerada y tapada para que no absorba olores. El yogurt natural también va bien cerrado y en la parte fría del refrigerador, no en la puerta.
4. Leche bronca: hiérvela
La leche bronca es leche cruda, sin pasteurizar. Recomendamos hervirla antes de consumirla y refrigerarla en cuanto se enfríe. La leche entera también debe mantenerse refrigerada una vez abierta.
5. Compra lo que vas a usar
Una ventaja de comprar en cremería es que puedes pedir al gramo. En lugar de llevar un kilo que se quedará a medias, pide 250 o 500 gramos y regresa por más cuando lo necesites. Con nuestro pedido por gramaje puedes calcular el importe antes de salir de casa.
Señales de que algo no está bien
Si un queso fresco huele agrio, tiene una capa pegajosa o manchas de color que no tenía, no lo consumas. Ante la duda, mejor no arriesgarse. Recuerda que, por tratarse de producto refrigerado, solo aceptamos devoluciones el mismo día de la compra con ticket y empaque cerrado.
Si tienes dudas sobre algún producto, pregúntanos en mostrador o por WhatsApp.